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La extinción indemnizada del contrato laboral por voluntad del trabajador

A menudo pensamos que la única forma de finalizar un trabajo es, o bien presentando una baja voluntaria (sin derecho a paro ni a indemnización alguna), o bien siendo despedidos (tenemos derecho a paro y, en ciertas ocasiones, a una indemnización), algo que no suele ser plato de buen gusto para nadie.


Dejando un poco de lado el despido como opción de salida, muchas veces el motivo de una baja voluntaria es nuestro descontento en el trabajo, que nos obliga a “tirar la toalla” y huir cuanto antes de una situación que nos está generando un malestar que se torna insoportable. En muchas ocasiones es tan grande este malestar que estamos dispuestos a quedarnos sin trabajo y sin paro por no tener que aguantar más unos contextos laborales denigrantes.


Pero, ¿qué pasaría si te dijéramos que puedes extinguir tu relación laboral de forma voluntaria y tener además derecho a paro y a una indemnización? Pues bien, estamos hablando del contenido establecido en el art. 50.3 del tan conocido Estatuto de los Trabajadores (en adelante, E.T).


El artículo 50 E.T otorga el derecho al trabajador a solicitar la extinción de la relación laboral ante un incumplimiento grave del empresario con derecho a la indemnización correspondiente al despido improcedente y al paro (siempre que haya cotizado por ello).


Pero… ¿qué se entiende por incumplimiento grave del empresario?

El citado artículo 50 E.T. recoge dos causas específicas para que el trabajador pueda extinguir el contrato:

  • Las modificaciones sustanciales en las condiciones de trabajo llevadas a cabo sin respetar lo previsto en el artículo 41 y que redunden en menoscabo de la dignidad del trabajador.
  • La falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario pactado.

No obstante, el mismo artículo prevé una causa final abierta a cualquier tipo de conducta: “Cualquier otro incumplimiento grave de sus obligaciones por parte del empresario, salvo los supuestos de fuerza mayor..”

Por lo tanto, no existe una lista cerrada, ya que esta última causa permite una amplia gama de situaciones y puede que la tuya sea una de ellas. A modo de ejemplo, algunas de estas situaciones pueden ser el posible acoso laboral o la falta de ocupación efectiva y vacío de funciones.


Igualmente, como ya se ha mencionado, para poder extinguir la relación laboral el incumplimiento del empresario ha de ser grave y para ello, es necesario analizar cada caso de manera concreta y estudiar la culpabilidad y gravedad del comportamiento del empresario.

Si consideras que tu situación puede estar dentro de estos casos, desde LOGATIEN ABOGADOS te ofrecemos la valoración de tu situación al detalle. Contacta con nosotros y veremos cuál es la mejor opción para ti y cuáles son tus posibles opciones ante una situación laboral insostenible.

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